¿Qué cosas podemos odiar?

La Biblia nos enseña que tenemos armas dadas por Dios para luchar  y con ellas evitar  que los pensamientos y los argumentos que no provienen de Dios tomen lugar en nuestras vidas y formen fortalezas en ella.

La Biblia dice:

Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;  porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,  derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo  (2 Corintios 10:3-4).

La Biblia de Las América en este verso, dice: “las armas de nuestra contienda.. Destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios”.

En la Biblia amplificada en inglés habla de: teorías, razonamientos, argumentos y todo orgullo o sutileza que se oponga al conocimiento de Dios.

A nuestras mentes pueden venir muchos pensamientos, argumentos, sutilezas, teorías, razonamientos que tienden  a construir fortalezas poderosas.

Una fortaleza es algo que se arraiga en nuestra vida poco a poco, son creencias que tenemos y que andamos de acuerdo a ellas porque se han implantando en nuestras mentes a través del tiempo ya sea, por lo que nos enseñaron nuestros padres o lo que decidimos creer en cada circunstancia de la vida, un ejemplo de esto último es; creer que porque perdí un empleo no puedo obtener otro, ya que estoy pensando que no soy lo suficiente para ningún empleo sólo porque perdí uno recientemente.

Las fortalezas se forman en nuestras vidas por distintas cosas que decidimos creer tales como:

• Argumentos
• Teorías
• Especulaciones
• Razonamientos
• Sutilezas
• Orgullo

Todos y cada una de éstos,  son contrarios a la fe en Dios(*). Muchos de los mismos como les decía anteriormente, vienen por lo que otros nos dicen, o por lo que otros nos argumentan, o por lo que otros nos razonan y lastimosamente muchos vienen de nuestra mente,  cuando ésta NO puede pensar conforme a lo establecido en La Palabra de Dios.

(*) dicen lo contrario a lo que dice La Biblia.

La Biblia dice en Efesios 4:21 y 25 dice que si en Verdad hemos sido enseñados por Cristo podemos deshacernos del engaño  y desechar la mentira de nuestras vidas.

Al aprender de Dios somos capacitados para discernir entre lo bueno y lo malo.  Si NO nos ocupamos en la Lectura de La Biblia y en congregarnos para aprender sobre Dios nunca estaremos capacitados para desechar la mentira.


El odio es sin duda la pasión más destructiva, sin embargo,  alguien dijo: el odio es el más potente motor de las guerras”;  más que la autodefensa, sin ningún género de dudas.  Si se enfrentan dos bandos: el uno con el arma del odio (rechazo, antipatía, aborrecimiento), y el otro sin esa arma, es evidente que a efectos tácticos el primero cuenta con una gran superioridad la cual es la moral de combate”.

Este mismo autor dice: ”No nos engañemos, cuando falta lo  que alimenta el rechazo, la antipatía, el aborrecimiento al enemigo, la guerra está perdida de antemano, porque para ganar el guerrero luchará hasta la última gota de sangre. Y si no se odia al enemigo, es imposible llegar  hasta esos extremos". Por eso muchas de las grandes guerras en cadena han tenido un carácter revolucionario, es decir que han pretendido cambiar las ideas (incluida la Revolución Nacionalsocialista, interesadamente silenciada de la que se alimentó la Segunda Guerra Mundial). Es que sin ideologías con las que identificarse, es imposible mover el rechazo colectivo al enemigo.

Como creyentes tenemos una guerra abierta, una contienda, con todo lo que nos quiere apartar de Dios!!.

Debemos emprender la batalla para cambiar ideas y argumentos en nuestra mente.!!

En esta guerra debemos combatir ferozmente  y aborrecer todo lo que contribuye a la formación de fortalezas en nosotros. Conociendo que esto nos aleja de la cobertura que Dios promete a los que confían en Él.

No lo dudes ni un instante, son muchas las cosas que debemos aborrecer (odiar).  porque nos roban el gozo y la bendición de andar conforme a los propósitos de Dios.

No podemos amar y mimar en nuestras vidas argumentos, pensamientos y teorías que nos aparten de Dios, por el contrario debemos someterlos a la obediencia de Dios combatiéndolos con la verdad, que Dios nos muestra en su palabra.

A continuación voy a enseñarles algunas cosas que aprendí al ser ministrada por una canción que escuche que se llama “Hoy te permito odiar” de Tercer Cielo.

Para facilitarles la lectura he dividido este mensaje en dos partes,  al final  de la segunda parte del  mensaje, les agrego la letra de la canción y un video por si quiren escucharla.

¿Qué cosas debemos aborrecer?

1. La duda: Porque esta hace que veas difícil aquello que en Dios podrías alcanzar.

La duda nos estanca en el mismo lugar. La duda nos hace decir cosas como:”mejor no hago nada, yo no lo podré alcanzar”.

Y siguiendo con el ejemplo anterior estas palabras pueden tomar más poder si luego vienen  de un amig@,  comentarios que apoyen tus malos pensamientos tales como: ”Si tu  tienes razón, mejor no hagas nada; no creo que lo puedas lograr”.

Pero tu cuentas con La Palabra de Dios, es la palabra que debes escuchar, es la verdad de Dios. Entonces camina conforme a sus promesas siguiéndola en obediencia y fe.

La Biblia dice en Habacuc 2:2-4.


Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.  Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.  He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

La mejor visión para tu vida es lo expuesto en La Biblia, son sus promesas para ti, lo que Dios ha prometido a tu vida.

Otra versión de Las Escrituras dice:

Escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas..  Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse.   Aunque parezca tardar, espérala;  porque sin falta vendrá.

La duda tratará de impedir que esperes en Dios y sus promesas.  La última parte del versículo dice que el insensato  permite que el orgullo (querer resolver por si mismo y dudar de Dios); le aparte de la visión. Pero el que cree en Dios vivirá  y esperará por la fe.

Refiriéndose a Abraham la palabra dice:

Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,  plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido (Romanos 4:19-21).

La duda debilita la fe.

La duda tiene su raíz en: NO creer que Dios sea poderoso para hacer en nosotros las cosas que ha prometido.

Este mensaje continuará muy pronto estaré publicando su segunda parte.

Hasta pronto y seas muy bendecid@.
Aurin R.


 

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