DECIDO SER FELIZ


En cierta ocasión durante un seminario para matrimonios le preguntaron a la esposa, "¿te hace feliz tu esposo? ¿verdaderamente te hace feliz?",  en ese momento el esposo alzó ligeramente el cuello en señal de seguridad, sabía que su esposa diría que sí, pues ella jamás se había quejado durante su matrimonio. Sin embargo, la esposa respondió con un rotundo "No.... no me hace feliz" (en ese momento el esposo buscaba la puerta de salida más cercana) "no me "hace" feliz... Yo soy feliz".

"El que yo sea feliz o no, eso no depende de él, si no de mí," continuó diciendo. Yo soy la única persona de quien depende mi felicidad, yo determino ser feliz en cada situación y en cada momento de mi vida, pues si mi felicidad dependiera de alguna persona, cosa o circunstancia sobre la faz de esta tierra yo estaría en serios problemas.

Todo lo que existe en esta vida cambia continuamente, el ser humano, las riquezas, mi cuerpo, el clima, mi jefe, los placeres etc. y así podría decir una lista interminable.  Sin embargo, a través de toda mi vida he aprendido algo: el único que no cambia es Dios. Es por eso que mi pensamiento cada día gira en este único sentido: Dios me ama y como buen Padre, El siempre quiere lo mejor para mi; decido ser feliz... a lo demás lo llamo "experiencias", olvido las pasajeras y vivo las que son eternas, amar, perdonar, ayudar, comprender, aceptar, consolar, recuerdo vivir en forma eterna.

Quizá es por eso que cuando alguien me hace preguntas como esta ¿eres feliz en tu matrimonio? o ¿Eres feliz? , me gusta responder con una sola frase, como si ésta fuera la conclusión de todo seminario, como si ésta fuera la clave a toda felicidad,  de todo matrimonio y de toda vida humana, me gusta responder aquella trillada y vieja frase que aún no hemos logrado comprender: "La felicidad se centra en Dios".

Hay gente que dice: "Hoy no puedo ser feliz porque estoy enfermo, porque no tengo dinero, porque hace mucho calor, porque alguien me insultó, porque alguien ha dejado de amarme, porque alguien no me valoró".  

SE FELIZ aunque haga calor, aunque estés enfermo, aunque no tengas dinero, aunque alguien te haya insultado, aunque alguien no te ame o no te valore. Solo pide que Dios te de serenidad para aceptar lo que no puedes cambiar, valor para cambiar lo que si puedes y sabiduría para distinguir qué puedes y qué no puedes cambiar. 

Isaías 26:3  dice: Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.


Cuando tus pensamientos están en el Señor, no importa la circunstancia por la que estés pasando, no importa que estés enfermo, no importa que no tengas dinero, no importa la circunstancia, estarás en paz porque confías en Dios, porque meditas en su palabra en todo momento y estás seguro de que él cambiará siempre a tu favor toda situación, no en el tiempo tuyo sino en el tiempo perfecto del El.


Que Dios  los bendiga!!!
 
Enviado por Mauvie Espinosa

Compartir
 
^ Ir arriba << Volver  
 
 

 
Nombre:
Ubicación:
Comentario:
(500 caracteres restantes.)
 
Clave de Seguridad: